domingo, 2 de marzo de 2008

LA NIEVE

Mis pies aquel día que conocieron la nieve.

Al igual que el Coronel Aureliano Buendia,
estoy seguro que muchos años después
recordaré este día como aquel en el que fui a conocer,
no al hielo, sino a la nieve.


Al mundo lo miras desde varios puntos, el norte y el sur, ahora mi casa existe en el norte, en una ciudad a la que el sol nunca mira de frente, y el mar aunque existe, nunca es una presencia que nos invoque. La ciudad de Vancouver es desde hace una semana mi nueva casa, llegué justamente el día que empezaba a tener 29 años, antés había dicho que nadie podía morir sin haber volado y visto el mar, ahora debo sumar algo más: mirar la nieve. Ayer yo me encontré con ella por primera vez, subí una montaña, caminé un camino, sentí como caia del cielo y mis pies los plante en una nueva parte del mundo, la nieve es blanca, helada, inmensa, hermosa, solemne, ardiente, seductora...


Alex Ramirez en Cypress Mountain, Vancouver, BC.



1 comentario:

  1. "entre Vancouver e Irapuato hay medio día de diferencia...."

    ... y aunque ese medio día me aleje de la nieve, el Inigualable Gabo y las lineas de este blog son suficientes para relatarnos y vivir también, el primer encuentro con ese blanco que solo creíamos ver en las nubes y en las fotografías.

    un gran saludo alex.
    Yaz

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