sábado, 22 de diciembre de 2007

CASA



Col. Hipódromo Condesa.
México, D.F. 06170

Uno tiene un alma, y esa es tu casa. En ella habitas y habita todo lo que te hace ser quien eres, te duermes, sueñas, te despiertas, comes, te enamoras, trabajas, te resguardas, celebras, padeces, te alimentas, te transformas, te miras, te miran, te entregas, te invaden, compartes, te buscan, te encuentran... Mi casa fue por 6 años la ubicada en el departamento número once de una calle cualquiera, justo en la esquina de alfonos reyes, arriba de uno de los tantos restaurantes y frente a un camellón que han modernizado. La habité un seís de enero del dos mil uno, y la desocupo justo seis años después. dicen que "nadie se baña en el mismo rio dos veces", yo tampoco soy el mismo, ni mi casa tampoco, somos otros a los que fuimos...

Próximo domicilio: Vancouver, Canadá.

5 comentarios:

  1. Muchas gracias por permitirme la entrada a tu casa... por compartir conmigo esos breves momentos.... en los que al escucharte hablar de tu pasión por el cine... lograste que en mi creciera aún más esa inquietud por hacer cine... gracias también por esos rescates de las tantas veces en las que me perdía y ya no sabía el camino... a pesar de las veces que me explicabas el camino.... y de nuevo gracisa Alex y también a Zony por esas platicas y por la confianza de abrirme las puertas de ese espacio en donde todos quisieramos estar siempre... les deseo toda la suerte de mundo....

    ATTE: KAREN

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  2. creo que esto te va a gustar, lo he leído en el libro "Sobre héroes y tumbas" de Ernesto Sábato...

    "...Ya que no bastan —pensaba— los huesos y la carne para construir un rostro, y es por eso que es infinitamente menos físico que el cuerpo: está calificado por la mirada, por el rictus de la boca, por las arrugas, por todo ese conjunto de sutiles atributos con que el alma se revela a través de la carne. Razón por la cual, en el instante mismo en que alguien muere, su cuerpo se transforma bruscamente en algo distinto, tan distinto como para que podamos decir "no parece la misma persona", no obstante tener los mismos huesos y la misma materia que un segundo antes, un segundo antes de ese misterioso momento en que el alma se retira del cuerpo y en que éste queda tan muerto como queda una casa cuando se retiran para siempre los seres que la habitan y, sobre todo, que sufrieron y se amaron en ella. Pues no son las paredes, ni el techo, ni el piso lo que individualiza la casa sino esos seres que la viven con sus conversaciones, sus risas, con sus amores y odios; seres que impregnan la casa de algo inmaterial pero profundo, de algo tan poco material como es la sonrisa en un rostro, aunque sea mediante objetos físicos como alfombras, libros o colores. Pues los cuadros que vemos sobre las paredes, los colores con que han sido pintadas las puertas y ventanas, el diseño de las alfombras, las flores que encontramos en los cuartos, los discos y libros, aunque objetos materiales (como también pertenecen a la carne los labios y las cejas), son, sin embargo, manifestaciones del alma; ya que el alma no puede manifestarse a nuestros ojos materiales sino por medio de la materia, y eso es una precariedad del alma
    pero también una curiosa sutileza"

    Voy a escribirlo en un post...citando el tuyo...

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  3. gracias por ese texto que me recuerda el lugar que alguna vez vivi y que hoy vive en la memoria. Gracias por leerme.

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  4. Anónimo12:01 a.m.

    yo te vi 6 largos años viviendo en ese departamento número once con zony y sabes yo creo que le te ha de extrañar como yo a ti

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  5. Por casualidad di con tu blogg..
    y aunque no he podido leerte bastante, me gusto tu casa.. y quise dejarte un comentario para que veas que existo!
    buen dia =)

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